Menu

Mano a Mano: en primera persona, la experiencia de Alejandro Asrin

Alejandro Asrin es presidente y miembro del directorio de una de las empresas más grandes de Córdoba con fuerte presencia en todo el país. Recientemente estuvo compartiendo con los emprendedores de Fide un encuentro Mano a Mano.

Este “líder empresarial” está al frente de Naranja desde 2016, una compañía que evoluciona y se reinventa permanentemente. Asrin trabaja en la empresa desde el inicio de sus actividades, desempeñándose como vicepresidente de Tarjeta Naranja SA desde 1999 hasta 2002. Es abogado, egresado de la UNC, y egresado del Programa Intensivo en Dirección de Empresas del IAE Business School. Se posicionó 22° entre los 100 líderes empresariales de la Argentina según el ranking Merco (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa).

Durante el encuentro, Alejandro repasó su trayectoria personal dentro de Naranja y los principales desafíos de crecimiento que tuvo la empresa cordobesa y cómo lo fueron resolviendo. Hizo mucho foco en escuchar los requerimientos del cliente y no tener miedo a “volantear” todas las veces que sea necesario. También advirtió sobre el riesgo de querer que los emprendimientos crezcan “rápido y exponencialmente” sin tener en cuenta que las energías de las personas difícilmente puedan crecer a ese ritmo. “Es muy importante poder vivir una vida feliz, acorde y razonable a las posibilidades de cada uno”, dijo el empresario. 

Debajo, les compartimos algunas de las principales reflexiones que dejó su visita. 

Integraciones ordenadas. “Creo mucho en las alianzas, en la construcción colectiva de valor, considero que es el modelo a seguir. Sobre todo en el mundo actual que exige integración, ya que una empresa no puede hacer todo per se porque los modelos no dan. En el año ‘95, cuando nos aliamos con el grupo financiero Galicia, el sector empresarial nos criticó mucho. Mi defensa en ese momento era que no había forma de seguir creciendo en el mercado financiero con el modelo que teníamos. Hay modelos que se agotan puertas adentro (in house) y uno tiende a buscar integraciones. A pesar de las críticas, desde esa nueva sociedad, Naranja creció 35 veces ininterrumpidamente. Claro que hay muchas alianzas que fracasan, pero hay que intentarlo. La clave está un muy buen feed cultural y muy buenos contratos para que cuando haya una salida, esta sea ordenada y no se lleve puesto el negocio”. 

Entre el mundo digital y físico. “Claramente, en un mundo donde la transformación digital atraviesa a las empresas, hay que reinventarse. Hay que distinguir entre las empresas que nacen nativas digitales y las empresas tradicionales, como la nuestra, que tienen que migrar al modelo digital. Según los libros, en esta migración, 30% de los colaboradores se adapta rápido, otro 30% se adapta lento y hay un 30% restante que se va en esta transición. El secreto es cómo poder darles (a los colaboradores) las oportunidades para que todos se adapten rápidamente. Estoy convencido que todos podemos desarrollar las habilidades que se necesitan para esta migración. Entre nuestros colaboradores hoy tenemos muchas personas con skills distintos a los que tenían cuando ingresaron. Yo mismo me tuve que reinventar. Desde mi experiencia, creo que el mundo ideal es la conjunción entre el digital y el físico, cada uno con su propio valor. La propuesta de ambos mundos en uno, integrados, es superior a los individuales”. 

Diferenciar el negocio del sueño. “Cuando hablamos de expandirnos, en Naranja hablamos por separado del negocio y del sueño. El sueño es la internacionalización de la marca (que ya hemos probado y fracasado). Y el negocio es seguir expandiendo productos y servicios en Argentina. Creo que cuando un emprendimiento piensa en crecer, tiene que haber un equilibrio entre la consolidación del negocio y el sueño, las dos cosas deben ser atendidas debidamente. Desde mi experiencia, algo que fue muy útil para crecer y nos dio resultados a lo largo del tiempo es ir encapsulando modelos que funcionan y replicarlos en otro lado”. 

Conversación y escucha activa. “La cultura de Naranja es muy personal. Por más capaz que sea una persona, si no trabaja bajo esta cultura, termina saliendo de la empresa. Esta cultura tiene que ver mucho los los líderes y cómo éstos permiten la conversación, la escucha y la crítica de los colaboradores en la construcción de la propuesta de valor. Esta forma de trabajar está en el ADN de cada líder (abandonamos el modelo gerencial desde hace un tiempo) y es un activo muy difícil de conseguir. Escuchar a los colaboradores es un trabajo de todos los días, es una escucha permanente si la construcción es verdaderamente colaborativa. Claramente las decisiones estratégicas se toman entre pocas personas, pero la charla permanente es parte de la metodología”. 

La mirada emprendedora

Los empresarios son una parte fundamental de estos encuentros Mano a Mano; la otra mitad son los emprendedores, eslabones muy importantes en estas dinámicas. Hugo Díaz Fajreldines, incubado Fide, opinó sobre estas instancias: “En mi opinión, son eventos únicos y de gran valor para emprendedores, que podemos aprender de experiencias exitosas y al mismo tiempo, evacuar consultas de figuras relevantes en el ambiente empresario. Cada uno de estos eventos nos ha dejado una enseñanza importante, ya sea por logros o fracasos relatados. De hecho, podemos asumir nuestro propio criterio para salir adelante con consejos oportunos y evitar los errores advertidos por cada uno de los disertantes”. 

Concretamente, sobre el encuentro con Alejandro Asrin, el emprendedor destacó: “Sin dudas, para mí fue una de las reuniones más significativas. Tal vez por la comunión de ideas que pude percibir: una visión diferente de cómo generar un negocio a partir de sus cimientos; un concepto muy claro de cómo expandirse con bases sólidas y firmes, pero por sobre todas las cosas, una concepción humana del empresario que resalta lo importante de ser feliz y disfrutar de los afectos, independientemente del tiempo que el emprendedor pueda dedicarle a su producción y negocios.

Con estas principales reflexiones, de Asrin y de los emprendedores, se desarrolló un nuevo encuentro Mano a Mano en Fide, uno de los momentos más esperados ya que permite un acercamiento muy fructífero entre los empresarios y directivos que nos visitan con nuestros emprendedores incubados. ¡Muchas gracias Alejandro Asrin por compartir tu experiencia y visión de negocio!

Share this Post!

Sobre el autor : Comunicación Fide


0 Comment

Noticias relacionadas

  TOP